miércoles, 14 de julio de 2010
miércoles, 9 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
martes, 18 de mayo de 2010
viernes, 18 de septiembre de 2009
viernes, 29 de mayo de 2009
Armada en el colegio
Por Juan Coccotis BodoHace algunos días recibimos la inesperada visita de la Armada Argentina. Este artículo ofrece un breve relato de los hechos y nuestra opinión, que pertenece a la subjetividad.
En esa semana hemos visto como se han puesto carteles en algunos lugares del colegio con una impronta bastante particular, cuyo fin era convencernos de que “hay cosas que solo podríamos lograr en la marina” entre otras afirmaciones.
Fueron acompañados anteriormente con una charla de la marina en un espacio no contemplado en el proyecto de orientación que se da en la escuela, a los cursos de 5to año. Dicha charla obtuvo adhesiones y rechazos de varios alumnos del colegio, entre ellos los firmantes de este artículo.
Esta postura se basa en el hecho de que el ejército y sus instituciones SIEMPRE han participado en golpes militares y han sido responsables de diferentes abusos de poder.
Los militares deben existir en un país democrático, eso es indudable. Y se supone que hay nuevas generaciones que no van a repetir los errores del pasado. Pero las heridas son recientes: lo vemos todos los días en las declaraciones de los medios, que instalan un discurso violento y apocalíptico; en la obsecuencia de los militares asesinos, que no dan testimonio y encima son apoyados por una parte importante del ejército: ¿ si en los noticieros llaman a un violador “monstruo”...porque no hacen lo mismo con Videla o Massera?
No solo eso: han sacado láminas de crítica a la Guerra de Malvinas hechas por alumnos del colegio y puesto carteles de la armada que bien podrían compararse con los posters de guerra yankees (“El tío Sam te necesita! enlístate!).
Hay una escalada de reivindicación de la violencia actualmente: el reclamo de pena de muerte; los pedidos de que vuelva el servicio militar obligatorio; las declaraciones de Cecilia Pando; el “Muro contra la inseguridad”,etc. No se debería “jugar” con esas cosas. En pos de la “seguridad” se han cometido grandes desastres, que comenzaron antes del 76 y siguieron, con cuentagotas, en democracia. Nunca más.
En esa semana hemos visto como se han puesto carteles en algunos lugares del colegio con una impronta bastante particular, cuyo fin era convencernos de que “hay cosas que solo podríamos lograr en la marina” entre otras afirmaciones.
Fueron acompañados anteriormente con una charla de la marina en un espacio no contemplado en el proyecto de orientación que se da en la escuela, a los cursos de 5to año. Dicha charla obtuvo adhesiones y rechazos de varios alumnos del colegio, entre ellos los firmantes de este artículo.
Esta postura se basa en el hecho de que el ejército y sus instituciones SIEMPRE han participado en golpes militares y han sido responsables de diferentes abusos de poder.
Los militares deben existir en un país democrático, eso es indudable. Y se supone que hay nuevas generaciones que no van a repetir los errores del pasado. Pero las heridas son recientes: lo vemos todos los días en las declaraciones de los medios, que instalan un discurso violento y apocalíptico; en la obsecuencia de los militares asesinos, que no dan testimonio y encima son apoyados por una parte importante del ejército: ¿ si en los noticieros llaman a un violador “monstruo”...porque no hacen lo mismo con Videla o Massera?
No solo eso: han sacado láminas de crítica a la Guerra de Malvinas hechas por alumnos del colegio y puesto carteles de la armada que bien podrían compararse con los posters de guerra yankees (“El tío Sam te necesita! enlístate!).
Hay una escalada de reivindicación de la violencia actualmente: el reclamo de pena de muerte; los pedidos de que vuelva el servicio militar obligatorio; las declaraciones de Cecilia Pando; el “Muro contra la inseguridad”,etc. No se debería “jugar” con esas cosas. En pos de la “seguridad” se han cometido grandes desastres, que comenzaron antes del 76 y siguieron, con cuentagotas, en democracia. Nunca más.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)